sábado, 31 de julio de 2010

Seguridad Social.

“La Seguridad Social ha sido, a mi juicio, el instrumento más poderoso para el cambio social, para la redistribución de la renta, para la igualdad de oportunidades, para la constitución de una sociedad más igualitaria y más libre. Bastaría que por una abstracción mental elimináramos del entramado de nuestra sociedad y de la vida de los españoles el sistema público de pensiones, la protección sanitaria, el seguro de accidentes, la protección frente al desempleo... Nos daríamos cuenta de que retrocederíamos a una sociedad distinta, en la que la mayoría ni se sentirían iguales, ni se sentirían auténticamente libres, acosados por incertidumbres e inseguridades absolutamente vitales, de las que sólo estarían libres los económicamente privilegiados; retrocederíamos a una sociedad no sólo injusta, sino insegura y enfrentada por el espíritu de clase.”
(Licinio de la Fuente)

Como veremos a continuación, la Seguridad Social para todos los españoles fue obra de Francisco Franco. Un poco de historia:

1) En el año 1900, con el gobierno conservador de Silvela se aprueba la Ley Dato, que es una ley de previsión social relativa a los accidentes de trabajo.

2) En 1905 se crea el Instituto de Reformas Sociales, y en 1908, también con gobierno conservador, el Instituto Nacional de Previsión.

3) En 1919 se crea el Retiro Obrero, y en 1929 el Seguro de Maternidad.

4) En 1932, el socialista Largo Caballero configura como un embrionario seguro social la Ley Dato de 1900, aplicándola a sectores limitados de la sociedad.

5) En 1936, apenas existía doctrina, y pocas medidas de protección y éstas sobre sectores muy limitados.

Jubilados españoles.
6) En 1938, en plena guerra civil, se promulga el Fuero del Trabajo en el bando Nacional o franquista, que puede considerarse el cimiento sobre el que se construyó la Seguridad Social tal y como la entendemos en años posteriores. En el Fuero del Trabajo se lee que "el Estado valora y exalta el trabajo y lo protegerá con la fuerza de la ley, otorgándole las máximas consideraciones y constituyéndolo en uno de los más nobles títulos de jerarquía y honor’’. En el mismo documento, el Estado se compromete a ampliar los seguros de vejez, invalidez, enfermedad y paro forzoso.

7) En el Fuero de los Españoles, de 1945, gobernando Francisco Franco, se da ya un cuadro bastante completo de seguros sociales.

8) Se van creando sucesivamente la Mutualidad Agraria, el Montepío de Servicio Doméstico y el Régimen de Autónomos. Todo esto desemboca y se refunde en la Ley de Bases de 1963, en pleno franquismo.

9) Con la Ley de Bases de 1963, realizada por Francisco Franco, como hemos visto, ya se puede hablar de una auténtica Seguridad Social, en el sentido en que la conocemos ahora

10) Esta Ley se completó en 1972 y 1974, gobernando todavía Francisco Franco. 

“La protección era muy amplia y comprendía: asignaciones por hijo, incluso ilegítimo, asignación mensual por la esposa, con ciertas limitaciones, asignaciones por matrimonio y natalidad, que incluso beneficiaban a los pensionistas. La protección se incrementaba en los casos de familias numerosas. El sistema era, como en otras prestaciones de la Seguridad Social, de los más completos de Europa, si bien la cuantía de las prestaciones me pareció siempre escasa.”
(L. de la Fuente) 
11) En la Ley de 1972, de Francisco Franco, se hace especial énfasis en que los productores, que son la principal fuente de energía del progreso, se beneficien de éste:

“Lo que queremos es que (…) [los trabajadores] participen en la renta nacional que se vaya consiguiendo con una participación suficiente que les corresponde no sólo por razones de solidaridad sino de justicia... La renta nacional que ahora tenemos no la produce sólo nuestro esfuerzo, la produce también el esfuerzo aportado antes por los que a lo largo del tiempo y en condiciones ciertamente mucho más difíciles fueron creando nuestro patrimonio y las bases que hacen posible esa renta; fueron creando esa España mejor en la que nosotros podemos permitirnos ahora el orgullo de mirar un horizonte de esperanza para nosotros y para nuestros hijos, horizonte del que no podemos dejar al margen precisamente a nuestros padres...”