martes, 7 de agosto de 2018

Mil y una razones para amar y odiar a Franco.

Difícil texto el que se nos plantea delante, un debate aún abierto después de casi cuarenta años de la desaparición del General Franco de la sociedad española. Un hombre estigmatizado por ser el gran general de África convertido en dictador de un pueblo sediento de paz después de dos siglos de guerras intestinas que permitieron la desaparición del imperio español, construido sobre la sangre y el sudor de los españoles que por todo el mundo dejaron sus vida en un proyecto de dimensiones colosales.

Franco es el última gran exponente de todo esto. Admirador del Almirante Churruca y derrotado en el ocaso de su vida en el Sáhara por maniobras torticeras. 

Franco ha sido condenado y nadie se ha dignado a defenderle. Bien por miedo, por venganza o por ganas de cambiar, avanzar y olvidar el pasado para construir un presente y futuro sin él.

Pero ninguna sociedad puede construir su presente y futuro sin conocer y analizar su pasado. Entenderlo como fue, sacar lo positivo y lo negativo y aprender de lo se puede o no, volver a repetir.

Ya no sirve de nada, puños en alto, nostálgicos patriotas y modernos extremistas. Todo eso ha pasado a la historia por su radicalismo y nunca volverá a constituir una realidad en una Sociedad hastiada del extremismo que nos llevó al caos tiempos atrás.

En este texto, pretenderemos la visión más objetiva posible de la persona de Francisco Franco, militar, jefe del Estado y dictador de gran parte de la España del siglo XX. 


martes, 24 de octubre de 2017

La Guardia Mora

La Guardia Mora fue una unidad de élite de origen marroquí que hizo las veces de guardia personal del General Franco.

Origen

Tiene sus orígenes en la Guerra civil española, después de que el general Francisco Franco se convirtiera en comandante del Ejército de África. Al frente de esta unidad, Franco logró trasladarse al otro lado del Estrecho de Gibraltar, desde donde sus unidades comenzaron a avanzar hacia Madrid.




Misiones

Las unidades Moras de la Guardia de Franco tenían sus propias cocinas y cocineros que preparaban las comidas conforme a la doctrina Coránica. Un oficial moro de segunda, Caid, equivalente a Alférez, se encargaba de los temas de fe y mediaba entre sus hombres y los mandos.

El Escuadrón de Caballería estaba ubicado en el Cuartel del Conde Duque en Madrid. Cada semana partía una sección hacia el Palacio del Pardo para los servicios de Guardia a pie en 3 garitas y a caballo en la Puerta principal del Palacio. Durante el mes del Ramadán era sustituido por tropa europea, concretamente de la sección de caballería de la compañía de la Guardia Civil. En 1969 al ser cedido el Cuartel del Conde Duque al Ayuntamiento, paso el escuadrón, sin tropa mora desde 1958, a un nuevo cuartel en el Pardo.

La instrucción a caballo se realizaba en la Casa de Campo hasta que se pasó a realizar en el nuevo cuartel del Pardo, pero esto no lo vieron los soldados moros. El Escuadrón debía proporcionar una pareja a caballo con uniforme de gala en las garitas que flanqueaban la entrada del Palacio armados con lanza. 

Otra pareja, pero a pie con el mismo uniforme que la montada algo más retrasada, armada con Máuser mod.1943, machete mod.1941 y correa portafusil blanca, sin correaje ni cartucheras. Un quinto hombre hacia guardia en una garita al lado de la Capilla del Palacio. También un cabo del Escuadrón con uniforme de Gala hacia los relevos de las guardias.

La Pareja de Lanceros de Gala de la Entrada se retiraba al llegar la noche, hacían turnos de guardia de dos horas, los restantes puestos se seguían cubriendo pero cambiando la uniformidad a guerrera, breeches, botas altas de montar, correaje con 90 disparos y correa portafusil negra.

Otras misiones del Escuadrón eran la escolta de Franco en actos oficiales y el rendir honores en la entrega de cartas credenciales de nuevos Embajadores. En estos casos salían del Cuartel del Conde Duque y atravesaban las calles de la Capital hasta el Ministerio de Asuntos Exteriores en el Palacio de Santa Cruz, el Diplomático se subía a una carroza de época y lo escoltaban cruzaban la Plaza Mayor hasta el Palacio de Oriente donde el nuevo Embajador entregaba sus cartas credenciales. Al acabar el acto volvían al punto inicial.

La compañía de Fusileros Moros se turnaba con las otras dos en los servicios de guardia exterior. Cada día entraba de guardia una compañía en servicios de 24 horas.

El Final

La independencia de Marruecos significó la desaparición de este cuerpo singular. Los soldados, hasta la fecha españoles, pasaron al servicio del independiente Reino de Marruecos. Algunos optaron por causar baja cómo soldados, siendo indemnizados. Otros llegaron a cambiarse el nombre, conservando sólo los apellidos árabes.

Esta fuerza fue sustituida por tropa voluntaria procedente de los Regimientos de Caballería de Valladolid, Sevilla y Valencia. Después de finalizar su servicio militar se les dio la opción de convertirse en profesionales tras superar las oportunas pruebas.

Organización del regimiento: 

I Grupo, Guardia de Honor Exterior:

- Unidad 1. Compañía de Fusileros.
- Unidad 2. Compañía de Fusileros.
- Unidad 3. Compañía de Fusileros.
- Unidad 4. Compañía de Destinos.
- Unidad 5. Escuadrón de Caballería.

II Grupo, Guardia de Honor Interior:

- Unidad 6. Compañía de Piqueros guardia interior
- Unidad 7. Compañía Guardia Civil:
7.1 Sección escolta personal e información.
7.2. Dos secciones de infantería.
7.3 Sección de caballería.

III Grupo, Unidades Varias:

- Unidad 8. Motorizada
- Unidad 9. Ingenieros Transmisiones
- Unidad 10. Música.

jueves, 11 de mayo de 2017

Julio Salvador Díaz-Benjumea

Julio Salvador y Díaz-Benjumea fue un militar y político español.

Nació en Cádiz el 22 de mayo de 1910. Durante su juventud ingresó en la Academia de Infantería de Toledo, donde obtuvo el grado de teniente en 1928. Al producirse el golpe de estado de 1936, que después daría paso a la Guerra Civil se unió al bando sublevado

Número uno de la cuarta y última promoción de Aviación de anteguerra, estaba destinado como teniente en el Grupo Breguet 19 de Tablada en julio de 1936. Pronto destacó con los cazas "Nieuport 52" que fue en­tregando el Parque Regional del Sur y después con los "Heinkel 51" importados de Alemania, aunque su consagración definitiva la lograría con los Fiat "CR­32", una de cuyas escuadrillas mandó desde mayo de 1937 al 3 de octubre de 1938. Derribado en esta fecha en el sector del Ebro, permaneció prisionero en Cataluña hasta febrero de 1939.

Máximo derribador en la Guerra Civil, después de Morato, con 23 aviones y un globo abatidos, voló en guerra 1.066 horas, con unos promedios de 38 horas y 20 servicios por mes activo, casi iguales a los de Salas.

Destinado en la posguerra al Grupo Fiat de Tablada, asume pronto la jefatura de la Escuela de Caza, que deja transitoriamente en 1942 para relevar a Salas en Rusia. Vuelve a Morón a finales de este año y allí forma a todos los aviadores españoles de caza durante una década.

Nombrado agregado aéreo en Washington en los momentos de aproximación entre España y los Estados Unidos, fue posterior­mente director de la Academia General del Aire, jefe de las Fuerzas Aéreas de la Defensa y segundo jefe del Alto Estado Mayor. En 1969 fue nombrado ministro del Aire y en 1970 ascendió a teniente general.

Ha sido condecorado con las Medallas Militar y Aérea y un ascenso por méritos de guerra.

El general Díaz-Benjumea falleció el 22 de junio de 1987 a los 77 años de edad.