sábado, 5 de noviembre de 2011

Juan de Ávalos y Taborda.

Nació el 21 de octubre de 1911 en Mérida, Badajoz. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Artista de gran proyección nacional e internacional, posee una vasta obra repartida por toda la geografía mundial, sobre todo en la faceta de monumentos conmemorativos y estatuas ecuestres. 

En 1933 conoció a Miguel de Unamuno con motivo de la inauguración de la obra Medea en el Teatro Romano de Mérida, estreno al que asistió el presidente de la II República, Manuel Azaña. Rusia le nombró miembro honorífico de la Real Academia de Moscú. Juan de Ávalos trabajó entre otras obras en la Basílica y en la Cruz del Valle de los Caídos construida después de la Guerra Civil.

La aportación de Juan de Ávalos en este monumento se ciñe a la realización de 14 esculturas a saber: 4 evangelistas y 4 Virtudes Cardinales en la Base de la Cruz, 4 Arcángeles en el Crucero de la Basílica, el grupo escultórico de la Piedad en el pórtico de entrada a la Basílica y posteriormente y por encargo de la Abadía Benedictina una escultura de Cristo resucitado en el cementerio de los PP.BB en el mismo valle. 

La altura de la Cruz es de 150 m. y sus brazos miden 46 m. Por el interior sube un ascensor. El escultor, pasó cierto ostracismo, quizá porque la obra del Valle de los Caídos le marcó políticamente. Desde el 9 de junio de 1974 fue Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Retrató a artistas como el torero Manolete o la cantante Rocío Jurado. Falleció el 7 de julio de 2006 a los 94 años, en la clínica Virgen del Mar de Madrid, como consecuencia de un problema cardíaco. 

Ingresó en la clínica debido a una angina de pecho, estuvo trabajando hasta última hora en su estudio en varios proyectos, entre ellos los relieves que le habían encargado para el monumento a Alfonso XIII en la localidad madrileña de Colmenar de Oreja.