domingo, 14 de agosto de 2011

La campaña en África.

Según se producen las incorporaciones de voluntarios, se van formando las primeras Banderas y se inicia la instrucción en la llamada posición A, verdadera cuna de La Legión, situada en las proximidades de la ciudad de Ceuta. Posteriormente se ocupó el acuartelamiento de Dar Riffien, que disponía de mayor capacidad y mejores instalaciones.

La preparación de la tropa es intensa; se alterna el orden cerrado con el de combate y la instrucción de tiro. La primera jura de Bandera se realiza en una explanada junto al río Tarajal el 21 de octubre de 1920, usándose para el acto la Enseña Nacional de regimiento “Ceuta” Nº 60. Unos días después, el 3 de noviembre, la I Bandera se dirige a Uad Lau, para tomar parte activa en las operaciones del sector occidental.
Francisco Franco en una operación de la Guerra de África. © Corbis.

La llegada de nuevos legionarios permite organizar e instruir rápidamente dos nuevas Banderas, la II y la III. Aunque en este periodo inicial no se producen combates de importancia en el Sector Occidental si que se producen algunos incidentes armados que pueden considerarse el bautismo de fuego del Tercio de Extranjeros. Así durante estas acciones iniciales se producen las primeras bajas. El primer muerto en acción fue el cabo de la II Bandera Don Baltasar Queija de la Vega, el 7 de enero de 1921. 

La III Bandera destacó en la ocupación y posterior defensa de las lomas de Buharrat, Millán Astray otorgó por ello a sus bravos legionarios el sobrenombre de “los Tigres de Buharrat” y mando que en su guión figurase un tigre.

En julio del mismo año se producen los trágicos sucesos de Annual y el posterior derrumbe de la comandancia de Melilla. El peligro se cierne sobre la ciudad y La Legión acude en su ayuda y defensa. 

Se ordena el envio de las I y II Banderas en socorro de Melilla, tras una épica marcha a pie hasta Tetuán, donde tomarían un tren con destino a Ceuta, y una apresurada travesía, se llega a Melilla donde la población acoge con jubilo y esperanza a los que considera sus salvadores.

Estabilizada la situación, se suceden los combates tratando de reconstruir la línea de defensa, entre dichas acciones destacan el convoy a Casabona, la defensa del blocao de Dar Hamed, (en esta posición llamada por los legionarios blocao “El Malo”, encuentran la muerte el Cabo Suceso Terreros y los catorce legionarios que componen la guarnición), la toma de Nador, la acción de Ambar (primera ocasión en que cooperan en la lucha legionarios y carros de combate), donde encuentra la muerte el Comandante Rodríguez Fontanes, Jefe de la II Bandera. 

El siguiente hecho clave en nuestra historia es la muerte del Teniente Coronel Rafael de Valenzuela y Urzaiz, al frente de La Legión, en los combates de Tizzi-Azza el 5 de junio de 1923.

Una vez estabilizado el Sector Oriental, el General Primo de Rivera, decide acortar las líneas en el Sector Occidental, produciéndose la retirada de Xauen. En estas acciones destaca La Legión por ser siempre la unidad que se repliega en último lugar brindando protección al resto de las fuerzas.

Tras la retirada de Xauen y los acuerdos alcanzados con las autoridades francesas, se decidió atacar el corazón de la rebelión rifeña. Las operaciones se inician el 7 de septiembre de 1925 con el desembarco en la bahía de Alhucemas. La Legión participa en el desembarco con las II, III, VI y VII Banderas. El Coronel Franco asumió el mando de la vanguardia de la denominada columna Ceuta. Una vez asegurada la cabeza de playa los combates hacia el interior se suceden con crudeza: Kudia Tahar, Monte Malmusi, Morro Viejo, Monte Palomas, y una larga lista de posiciones que quedan jalonadas por el valor y la sangre legionaria.

Por fin, tras años de dura lucha se alcanza la total pacificación del protectorado mediante la paz de Bab Tazza (10 de julio de 1927). Abd el Krim se entrega al gobierno francés y se cierra el primer capítulo de la historia de La Legión. En estos años el Tercio de Extranjeros pasó de ser un mero experimento a convertirse en una fuerza totalmente consolidada que creció hasta contabilizar un total de nueve banderas y un escuadrón de Caballería.

En brillante acto, presidido por S.M. el Rey Alfonso XIII y actuando como madrina S.M. la Reina Victoria Eugenia, La Legión recibe su primera Bandera de combate en Dar Riffien el 5 de octubre de 1927.

Fuente: La Legión.