martes, 25 de mayo de 2010

Gibraltar: La reseña del peñón.


Importante base naval y colonia de la corona británica desde 1704, con una población cercana a las 30.000 personas. Está constituida por un erguido peñón, en la costa meridional de la península ibérica, puerta al Mar Mediterráneo.

Tiene el Peñón 6,5 kilómetros cuadrados de extensión con paredes dispares, mientras que la oriental cae bruscamente sobre el Mar Mediterráneo, la occidental es evidentemente más suave, donde se levanta la villa de Gibraltar. La montaña es de naturaleza calcárea, cubierta de abundante vegetación y con notable altitud, pues su cumbre (Punta de Azúcar) alcanza unos 426 metros. Su lengua oficial es el inglés, aunque se habla por igual el español, encontrando en esta colonia un bilingüismo total. La economía se fundamenta en su puerto, en un más que aparente paraíso Fiscal y un turismo en constante crecimiento.

Vista aérea del peñón, atalaya vigilante del estrecho que lleva su nombre.

Historia. Famoso enclave en tiempos fenicios y griegos, el peñón fue fortificado por Tarik, jefe árabe que invadió y conquistó España, venciendo al rey Don rodrigo en la batalla de Guadalete (711), siendo reconquistado en 1462 y vuelto a perder en la Guerra de Sucesión Española (1700-1714); reconocida la soberanía británica en el Tratado de Ultrech y ratificada en el de París y Versalles. Con constantes acometidas se intentó su conquista, resultando todas ellas infructuosas. Su asedio más largo fue el acontecido entre los años 1779 y 1783 por parte de fuerzas franco- españolas. Cumplió una excelente labor como avituallamiento carbonero durante la I Guerra Mundial.

Será durante la II Guerra Mundial cuando cumpla una labor estratégica vital y decisiva, siendo evacuada su población en un 75%, siendo ampliados sus diques para dar cabida a buques de guerra. En 1942 sería base y centro de agrupación de las fuerzas Aliadas para la invasión de la África Nazi.

Su reclamación por parte de España es histórica, volviendo a repetirse ésta en 1967 mediante referéndum con solo 44 votos a favor de la unión al país ibérico. El gobierno de Franco cerró la frontera y retiró a todos los trabajadores reintegrándolos laboralmente por toda la geografía española, cortando todo tipo de comunicaciones (teléfono, etc). El 15 de diciembre de 1982 se reabre la frontera de nuevo, volviendo a ser el paraíso fiscal de antaño, aferrándose a una actitud anti- española. 

A día de hoy, sigue sin resolverse el conflicto territorial, incluso después de que la ONU decretara la descolonización de todos los territorios mundiales.