viernes, 4 de junio de 2010

Proceso de Burgos.

El llamado proceso de Burgos fue el juicio sumarísimo -Consejo de Guerra- que juzgó en 1970 a dieciseis personas, acusadas -entre otros delitos- de pertenecer a la Organización terrorista E.T.A. Cuando comenzó la vista del Sumario 31/69 hacía ya tiempo que los medios informativos, tanto nacionales como internacionales, venían interesándose por la noticia.

Trascendencia del juicio.

Se juzgaban por la jurisdicción militar ataques terroristas contra el régimen franquista. Hechos que suscitaron gran interés y un gran volumen de voces solicitando un juicio civil. Fueron dieciséis encausados, dieciséis y se solicitaban seis penas de muerte y 752 años de cárcel.

La Organización ETA supo aprovechar el juicio políticamente y, al secuestrar al Cónsul honorario alemán, atrajo aún más la atención internacional. Y el asesinato del Comisario Melitón Manzanas no provocó rechazos mayoritarios. Otra de las razones de la notoriedad del juicio fue la la intervención de altas jerarquías eclesiásticas en él. Entre los procesados había dos sacerdotes vascos.


Antecedentes

El Tribunal militar iba a juzgar a 16 militantes de la Organización terrorista E.T.A. Se les acusaba de haber cometido una serie de delitos, a raiz de los cuales habían resultado muertas tres personas: el Jefe de la Brigada de Investigación de San Sebastián: Melitón Manzanas González, el Guardia Civil José Pardines Azcay y el taxista Fermín Monasterio Pérez, y que les habían reportado un botín de más de 30 millones de pesetas. 

Hechos que se remontaban a 1968, cuando fue asesinado José Pardines. Al día siguiente sería declarado el Estado de Excepción por tres meses en la provincia de Guipúzcoa, restableciéndose además, el 16 de agosto, el Decreto-Ley sobre Bandidaje y Terrorismo. Mediante la aplicación de este Decreto algunos delitos civiles pasaban a depender de la jurisdicción militar.

El año 1969 comenzó con movilizaciones obreras, desórdenes estudiantiles en las Universidades de Barcelona y Madrid. En el mes de enero fue declarado el Estado de Excepción en todo el territorio nacional. Esta situación perduraría hasta el 24 de marzo. El año 1969 terminó para Vascongadas con un saldo de 1.953 detenidos. El Tribunal de Orden Público había condenado con 223 años de cárcel a 93 militantes de partidos políticos ilegales, y se habían realizado dos Consejos de Guerra, uno de ellos sentenciado con una pena de muerte, aunque conmutada en último momento.

Fin del secuestro. Sentencia. Indulto.

El día 25 de diciembre de 1970, ETA liberaba al Cónsul honorario secuestrado. La tarde del 28 se daba a conocer la sentencia del Consejo de Guerra: nueve penas de muerte y más de quinientos años de cárcel. La prensa nacional publicaba, junto a la sentencia, editoriales en las que en muchos casos se pedía clemencia.

El día 29 se reunió el Consejo del Reino. El día 30 lo hizo el Consejo de Ministros en el Pardo, decidiéndose por unanimidad conceder el indulto de todas las penas de muerte.

Consecuencias del Proceso de Burgos. 

Con este juicio, se consiguió fortalecer a la banda Terrorista ETA, lo que permitiría tres años después asesinar al Almirante Don Luis Carrero Blanco. Este fortalecimiento se produjo por culpa de las presiones nacionales e internacionales sobre el Proceso de Burgos, donde no se concebía la idea de acabar con unos viles asesinos.

Por otro lado, los etarras comenzaron sus artimañas asegurando ser torturados y consiguiendo promoción internacional, posicionándose como la lucha antifranquista. Algo que al final se demostró que era mentira.

Además el Régimen de Franco acababa de firmar un Acuerdo con la Comunidad Económica Europea. No resulta descabellado pensar en posibles presiones económicas de países como la República Federal Alemania para que el régimen suavizase su postura.

En definitiva, el Proceso de Burgos fue la demostración fehaciente de que no había una oposición democrática sino inspirada en el totalitarismo soviético; Lo de los obispos vascos y el apoyo del clero nacionalista en los orígenes de ETA no tiene perdón en la tierra y dudamos que en el Cielo