miércoles, 19 de mayo de 2010

"Quién hizo la Ley, hizo la trampa."


Baltasar Garzón es un excelente juez, así lo ha demostrado. El juez sabe aplicar la ley y sabe jugar con ella a su antojo. Mientras por un lado se declaró un día como competente para juzgar los crímenes del Franquismo, por considerarse delito de Lesa Humanidad (delitos que no prescriben), por otro, rechazaba una querella de las víctimas del "genocidio de Paracuellos del Jarama", amparándose en la Ley de Amnistía (que se pasó por el arco del triunfo para con las víctimas de asesinos republicanos), pronunciándose implacablemente contra los querellantes, acusándolos de poco menos que reírse de la justicia y actuar con mala fe.

Hablamos pues de la renuncia voluntaria de la imparcialidad del juez de las izquierdas españolas. Y es que, los aplausos a la decisión de Garzón llegaron básicamente desde sectores del PSOE, de Izquierda Unida y de los colectivos republicanos volcados en reivindicaciones de «memoria histórica». 

¿Justicia?

Es evidente que no se hace justicia, cuando Baltasar Garzón siempre ha pretendido juzgar los hechos acaecidos dentro del régimen, metiéndose de lleno en las fosas comunes que invaden España, tumbas abiertas y cerradas durante la Guerra Civil. Por lo que, de juzgar lo uno; Asesinatos masivos como los de Paracuellos del Jarama también tienen legalidad procesal.

En esta web no pretendemos ocultar nada; En la Guerra Civil española hubo muertes (asesinatos), tanto de culpables como de inocentes, en uno y en otro bando, hablemos de gobiernos legales o ilegales. En una guerra entendemos que "no hay buenos ni malos", pero lo que sabemos es que no hay santos porque llega un momento que "matas o te matan". Así de triste es la guerra, sobre todo en contiendas civiles, hermanos contra hermanos.

Triste es la existencia de jueces así. Un presunto prevaricador que juega con las leyes para su beneficio personal, para conseguir el apoyo social de las izquierdas. "La Justicia injusta."