sábado, 29 de mayo de 2010

Operación "C".

Se conoce como Operación “C”, la acción bélica inconclusa que el Régimen Franquista proyectó sobre la colonia británica de Gibraltar durante el desarrollo de la II Guerra Mundial.

La preparación española fue tan intensa que se llegó a materializar sobre el papel el plan original de Franco, largamente madurado, y entonces perfectamente posible mediante la concentración de numerosas piezas de artillería de grueso calibre en la bahía de Algeciras. Una descripción minuciosa de la llamada«Operación C», es decir el ataque español sobre el Peñón, fue presentado a Franco en octubre de 1940 por el Estado Mayor Central del Ejército. 

La operación debía comenzar tal como el Caudillo había especificado, con un nutrido fuego artillero escalonado en tres fases:

1.ª fase: Fuego sobre la artillería fija británica instalada en la Roca, formada en aquel entonces por 12 piezas de 305 mm, 9 de 225 mm y 19 de 152 mm. Su exacto emplazamiento era perfectamente conocido por los españoles, cuyo Servicio Fotogramétrico desde 1939 mantenía al día cualquier cambio de posición. Para este ataque, los españoles disponían de 236 cañones y obuses de grueso calibre más 99 antiaéreos también de grueso calibre, que se situarían a una distancia de 10.000 a 15.000 metros de los objetivos.
 
2. ª fase: Acción sobre la artillería anti-aérea inglesa desde una distancia de 8.000 a 10.000 metros. A cargo de las piezas anteriores reforzadas hasta totalizar 416 obuses y cañones de diverso calibre.
3. ª fase: Centrada en el «tiro de demolición para abrir paso a los carros», a realizar por 170 piezas de grueso calibre. A continuación comenzarían los ataques aéreos, disponiéndose de 80 aparatos para bombardeo diurno y 20 para bombardeo nocturno. Se prestaría especial atención a la destrucción de los nidos de ametralladores y piezas de flanqueo. Antes del avance de la infantería, acompañada de tanques, se tenderían cortinas de humo por medio de morteros.

Todo este despliegue debía ser realizado enteramente por fuerzas exclusivamente españolas. El plan español no hacía referencia alguna a la intervención alemana salvo como fuerza de apoyo auxiliar. Así en el caso de que unidades de la Escuadra inglesa intervinieran en la zona del Estrecho, se buscaría la cooperación de la aviación alemana y de ser esto imposible, se pedirían 40 aviones Junkers JU-88. Si la guerra se prolongase con un desembarco británico en Portugal, complicaciones en Marruecos, Baleares o Canarias, se solicitaría el apoyo de la aviación alemana, y desde Canarias y la costa sur de la Península se establecería un bloqueo a la flota inglesa por medio de submarinos.