jueves, 3 de diciembre de 2009

Restauración de la bandera bicolor.

Decreto por el que se aprueba el retorno del emblema tradicional.

El General cabanillas firma la ley de la vuelta de la insignia roja y gualda el 29 de agosto de 1936.

"El movimiento salvador de España, iniciado por el Ejército y secundado entusiásticamente por el pueblo, fundidos en el fervoroso anhelo de reanudar su gloriosa Historia, ha sido presidido espontánea y unánimemente por el restablecimiento de la tradicional bandera bicolor roja y gualda.

Sólo bastardos, cuando no criminales propósitos de destruir el sentimiento patriótico en su raíz, pueden convertir en materia de partidismo político lo que por ser símbolo egregio de la nación está por encima de parcialidades y accidentes.

Esta gloriosa enseña ha presidido las gestas inmortales de nuestra España; ha recibido el juramento de fidelidad de las sucesivas generaciones; ha ondeado los días de ventura y adversidad patrias, y es la que ha servido de sudario a los restos de patriotas insignes que, por servicios prestados a su país, merecieron tal honor.
Bajo los pliegues gloriosos de ha producido ahora esta vibración patriótica jamás superada, y al recoger este clamoroso anhelo popular y restablecer oficialmente la bandera bicolor como pabellón de España, la Junta de Defensa Nacional no hace sino dar estado oficial a lo que de hecho existe ya en todo el territorio liberado.
Por cuanto antecede, como presidente de la Junta de Defensa Nacional y de acuerdo con ella, vengo en decretar lo siguiente:

Artículo Único. Se restablece la bandera bicolor roja y gualda como bandera única.

Dado en Burgos, a veintinueve de agosto de mil novecientos treinta y seis.
Miguel Cabanellas".

5 comentarios:

Red Hispania dijo...

Estimados amigos:

Os hemos enviado en otro mail el permiso de escritura en nuestro blog de enlaces Red Hispania a vuestra dirección de hotmail.

Bastará con que pinchéis en el link en él contenido para que podáis empezar a escribir en nuestro blog colectivo.

También está incluido vuestro blog en la Blogosfera Hispánica (http://blogosferahispanica.blogspot.com)

Por otra parte, si buscáis colaboradores para vuestro blog, también podéis escribir individualmente a todos y cada uno de nuestros colaboradores para que participen en él. Algunos estarán encantados de hacerlo.

Un saludo cordial :-)


RH

Ruy dijo...

Hay que recordar que la restauración de la rojigualda se produjo gracias al Requeté (primero en ondear la bicolor en las calles de Pamplona desde que fue proclamada la República). En las negociaciones con Mola y otros militares Fal Conde puso como condición no negociable, que las milicias de requetés solo lucharían bajo la rojigualda.

Es de sobra conocido como en un principio, el tema de cambiar o no la tricolor, no fue relevante para los militares (o prioritario) y su restauración hay que agradecérsela a la presión carlista.

Saludos

Ruy dijo...

Era Jefe Regional del Requeté de Navarra Don Antonio Lizarza Irribaren. El Requeté navarro había llegado a altas cotas de organización y el 12 de junio Don Antonio Lizarza a través de unos oficiales de la guarnición Navarra fue llamado por el general Mola, Director de la conspiración para que le informara sobre la organización del Requeté navarro. Al manifestarle Lizarza que tenía encuadrados más de 8.000 requetés, el general se mostró complacido y le comunicó que era una fuerza con la cual deseaba contar para el Alzamiento que estaba preparando el Ejército. No obstante, Lizarza según nos relata en su libro "Memorias de la conspiración, 1936-1939"[1] le manifestó al general que él no contaba con ninguna autorización para comprometerse con el Ejército ya que esta competía a la Junta Nacional Carlista por lo que el general Mola le pidió que lo pusiera en contacto con ella. Producto de la misma hubo una segunda reunión celebrada en capitanía entre el general Mola y Don José Luis Zamanillo, Delegado Nacional de Requetés, donde Mola le puso en su conocimiento el proyecto de Alzamiento del Ejército y Zamanillo esbozó unas bases de cooperación de la Comunión Tradicionalista con el Ejército que no fueron aceptadas por el general Mola, especialmente lo relativo a la bandera roja y gualda por cuanto había mucha gente del Ejército comprometida con el levantamiento de ideología republicana (casos del general de División Don Miguel Cabanellas, Don Gonzalo Queipo de Llano, coronel Don Antonio Aranda, etc).

Ruy dijo...

No obstante, Zamanillo le manifestó a Mola que pondría en conocimiento de la Junta General sus proposiciones. El día 15 de junio se celebró en el monasterio de Irache otra reunión entre el general Mola y Don Manuel Fal Conde en la que Don Manuel entregó a Mola por escrito unas bases mínimas para que el carlismo se sumara al Alzamiento Nacional entre las que había dos que Mola no aceptó de ninguna manera: la bandera rojigualda y el derrocamiento del régimen republicano. Bases que como otras respecto a la derogación de las leyes anticatólicas de la República, Mola no aceptó de ninguna manera, separándose los reunidos sin llegar a ningún acuerdo pero no obstante con el propósito firme de continuar los contactos. En este paréntesis, la Junta Nacional Carlista mandó a Don Antonio Lizarza a Portugal para entregar una carta al general Don José Sanjurjo en Estoril, comunicándole la situación de las relaciones con el Ejército, como jefe supremo del Alzamiento proyectado. Antonio Lizarza entregó la carta de la Comunión al general Sanjurjo y éste con fecha 9 de julio escribió una carta por duplicado, una para el general Mola y otra para la Junta Suprema Carlista en la que entre otros conceptos, en referencia a la bandera rojigualda manifestaba que "aquellas fuerzas que fueran netamente carlistas en el Alzamiento se alzaran con la bandera roja y gualda y las fuerzas del Ejército sin ninguna bandera". Regresado Lizarza a Navarra entregó una de las cartas al ayudante del Señor Mola al señor Cordón y después de leída por el general Mola, éste manifestó tajantemente que la firma de la carta era del general Sanjurjo pero su contenido no. La Comunión Tradicionalista ante este estado de la situación acordó romper las relaciones con el Ejército, continuando sus preparativos para pronunciarse contra la República. Ante esta situación, Antonio Lizarza tuvo una entrevista con varios oficiales de la guarnición en su propio domicilio y éstos le echaron en cara el abandono con que los carlistas habían dejado a Mola ya en las proximidades de la fecha clave para producirse el Alzamiento ya que una de las condiciones que ponía el carlismo era "la aceptación total de su programa y la proclamación de la monarquía en la persona de Don Alfonso Carlos, afirmación que fue rechazada tajantemente por Lizarza por no ajustarse a la verdad.

Ruy dijo...

No obstante Antonio Lizarza hizo una propuesta a los oficiales que asistían a la reunión. ¿Por qué no proponéis a Mola que acepte las orientaciones que fije después de triunfar el Alzamiento el general Sanjurjo como jefe de gobierno?. Esta propuesta hecha por Lizarza por escrito fue trasmitida al general Mola el cual emitió el siguiente comunicado: "Conforme con las orientaciones que en su carta del día 9 indica el general Sanjurjo y las que el día de mañana determine el mismo como jefe de gobierno. Firmado Emilio Mola". Esta nota fue entregada por Lizarza a la Junta Nacional Carlista en San Juan de Luz que la consideró suficiente y emitió el siguiente documento "La Comunión Tradicionalista, se suma con todas sus fuerzas en toda España al Movimiento militar para la salvación de la Patria, supuesto que el Exmo señor Director acepta como programa de gobierno el que en líneas generales contiene la carta dirigida al mismo por el general Sanjurjo de fecha 9 (de julio). Lo que firmamos con la representación que nos compete. Javier de Borbón-Parma. Manuel Fal Conde".



El Alzamiento del Ejército empezó el día 17 de julio en África y el 18 se sublevó la guarnición de Burgos (6ª División), y los requetés burgaleses sacaron ese día a la calle la bandera roja y gualda. El día 19 se proclamó el estado de guerra en Navarra y la bandera roja y gualda fue izada en la balconada del Círculo Carlista de Pamplona situado en la plaza del Castillo y asimismo los requetés la colocaron en el balcón de la Diputación Foral.



El día 12 de agosto con motivo de la visita a Sevilla del general Franco, jefe del Ejército del Sur, en el balcón de capitanía junto con el general Queipo de Llano se hizó la bandera roja y gualda, organizándose una manifestación en la capital paseando la enseña nacional. Poco después la Junta de Defensa Nacional presidida por Don Miguel Cabanellas instauró de manera oficial la bandera rojigualda en todo el territorio nacional.

LUEGO A PESAR DE APARECER MIGUEL CABANELLAS COMO UN FIRME DEFENSOR DE LA ROJIGUALDA, FUE EL REQUETÉ A QUIEN SE LO DEBEMOS.