miércoles, 18 de marzo de 2009

Código deontológico

Tanto los de antes como los de ahora, así como los que vendrán algún día, tienen el deber moral de seguir una serie de preceptos para constituirse como personas serias y respetables, que tan bien vienen para nuestro ideal, llegando a ser hombres y mujeres hechos y derechos, dejando de dar pie a juicios o valoraciones que en nada nos benefician.

Por ello desarrollaremos un decálogo ético, accesible para toda persona física interesada y totalmente gratuito como solemos hacer.

Por ello, disponemos:
- Primera: Libertad. Piensa por ti mismo. No empeñes tu libertad a los intereses de partidos políticos, lucha por el interés general y pelea para que otros no se beneficien a costa de los más débiles. Servir a los demás te hará libre. 
- Segunda: Justicia. Ten fuerza para encontrar lo justo, consigue voluntad para cumplirlo y defiéndelo cuando lo encuentres, por mucho que te cueste. Divide todo en bueno y malo, da a cada uno lo que le corresponde y merezca. 
- Tercera: Honor. Compórtate de acuerdo con las normas sociales y morales apropiadas. Trabaja y esfuérzate por aquello que quieras conseguir. El honor te hará respetable. 
- Cuarta: Generosidad. No seas usurero. Si te invitan, ¡INVITA! Disfruta de la vida y no te reserves, siempre acorde con tu poder adquisitivo. Los productores de clases bajas han de luchar porque sus hijos reciban una correcta formación moral e intelectual. 
- Quinta: Fraternidad y camadería. Crea, cuida y mantiene un circulo personal. Que tus ideas no te condicionen y te asedien en un sector social que no te dé más que de sí. Recuerda que los mejores amigos son los que están en todos los momentos, también los malos. Que tus amigos ayuden a tu desarrollo ético, religioso e ideológico. 
- Sexta: Paz. La violencia no soluciona nada a largo plazo. Usála en legítima defensa y acorde con los preceptos de nuestra religión católica. Que no sea un modo de vida para alcanzar objetivos. 
- Séptima: Solidaridad. Ayuda a los necesitados, pues tú podrías estar en la misma situación. Sé un buen hijo, buen marido, buen padre y buen amigo. En definitiva, da ejemplo e intenta ser querido. Ayuda a quien lo necesite. Olvídate de cualquier distinción racial. 
- Octava: Vida. La vida es un derecho y un privilegio, no intentes quitar la vida a nadie, aunque se lo merezca. Si eres querido jamás querrás quitarte de en medio y por supuesto y acorde con nuestro ideal: NO quites la vida a un indefenso. 
- Novena: Felicidad. Intenta pasarlo bien, no te comas la cabeza y disfruta con las pequeñas cosas de la vida. 
- Décima: Por último, y no por ello menos importante, CUMPLE. Estas normas no solo están hechas para los franquistas, sino para una sociedad correcta y bien educada. Nuestro deber es el de cumplir estas normas básicas, pero no son exclusivas. Hay que ser hombres y mujeres de palabra, tanto como si las escribiésemos en una hoja con tinta indeleble.